martes, 3 de abril de 2007

Uf

Había escrito esto en un blog al que no sé por qué nunca pude volver a entrar para editar. Así que copio acá, y acá continuaré...

Finalmente caí en las redes de la red. Así que voy a hacer un poco de terapia, porque parece que es lo que más alcanzo cuando me pongo a escribir; incluso canciones.
Y mi primera sesión dice así:

Los feriados no son para mí.

Pero supongo que para esas cosas sirven-existen estos espacios.
Esta semana fue cargada. Mochila al hombro (bah, cartera) discos, carpetitas de prensa, currículum y la mar en coche de un lado al otro pero siempre hacia el mismo lugar (nunca perder el norte, nunca perder el norte, nunca perder el norte…).
Hay semanas (porque decidí utilizar esa subdivisión temporal) en que los síes se acumulan a la par de los noes… hay otras, en que los síes no alcanzan para acolchonar los noes; por suerte existen esos días gloriosos de omnipotencia (sinónimo de espíritu de resistencia) en que nada me toca, o al menos, nada que yo no quiera que me toque, y es ahí que pierdo de a gramos el contenido de la pesada mochila, de esa forma tan literal: repartiendo material, buscándome un espacio, la mochila se va alivianando.
Por eso los feriados no son para mí. Porque la mochila está cargada igual, y no puedo salir a descargarla. Y peor aún: no tengo ganas de tocar la guitarra, ni nada.

Ayer empecé un tema nuevo. No sé en qué terminará pero es un buen comienzo. Este verano escribí tantas canciones que siento que me vacié, necesito recargar y me toma un tiempo.

Dejo a modo de inauguración una de las nuevas canciones, de esas que al comenzar no tengo idea de hacia dónde van hasta que las termino, y ahí cobran un nuevo sentido. Para escucharla instrumentada, habremos de esperar que con la banda terminemos de darle forma (estamos esculpiendo)
Supongo que para cada uno que la lea tendrá un matiz diferente:

Canta, no sé si espera
Un grano de su sal
Cuando tiembla la tierra
Y vuelve a despertar…
Todo la desespera,
Vuelve, se va.

Por soledad, Come su pan
Por soledad, juega a la paz,
Y todo, la desespera… teme pensar-

Y tuvo que regresar, la pena cierra y no puede hablar
Le teme tanto a la tempestad, del afuera

Veo que no recuerda
Quién causó su mal
Saltando en una cuerda
Cae una vez más
La gravedad espera
Llama a bajar

Tarde es cuando despierta
Hay algo que no está
Buscando entre sus capas,
No lo puede encontrar,
¿Dónde quedó la escencia?
De tu cantar.

Por soledad…

Hasta la próxima!!!

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